Susurrando Obreras

Susurrando Obreras por Martín Avalos aynilibros@gmail.com

“Sólo el Amor con su Ciencia, nos vuelve tan inocentes” (1) nos recuerda cada vez que queremos esa profunda Poeta chilena, andina, americana, infinita -Violeta Parra-. Y los versos y la fecha sobrevuelan por esa Cotton ardiendo en gritos, en hilos que nos amarran a cada sufrimiento de los que sostenemos este andamio, viejo. «El viejo mundo de los sentimientos y los pensamientos ha comenzado a tambalearse. Los viejos lazos sociales se están enredando y rompiendo. Y tendemos hacia una nuevas relaciones ideológicas entre hombres y mujeres». (2)
Violeta Parra leía poemas a sus hijos de una desconocida poeta cordobesa. “Naranja, niña de espuma / quiso bajar a la tierra / y en el oro se bañó. / Naranja, niña de oro, jugando a la ronda-ronda, / en el azul se durmió.” (3) Trabajadoras ellas. De color blancotiza.
Edith había obtenido el reconocimiento de otra trabajadora: Fryda Schultz de Mantovani quien decía cosas como estas: La luna dormida
“Se cayó la Luna, / se cayó en la harina. / Ven a levantarla / con tu mano limpia.

Era tan de noche / que la luna niña, / como nadie hablaba, / se quedó dormida.

En el árbol negro / puso la camisa, / destrenzó su pelo / con la negra brisa,
y a la negra nube / fuése en zapatillas… / pero en el camino, / con la gran fatiga,
se cayó la luna, / se cayó en la harina.

Álzala despacio, / que la luna niña / sueña que la mecen / blancas estrellitas”.

Ante el triste gris, poner el anaranjado atardecer.

“Tanta congoja acumulada en el silencio / parece llover sobre mi espalda, / deslizarse, y a la tierra / amarrar mi cuerpo.

Uncida a la angustia, / mi silente grito, / se vierte al fin, irreprimible, y el dolor cautivo halla su cauce.

Lo recibo. / Lo asumo. / Lo acepto. / De su mano y en su compañía, / me yergo, serena, cara al sol. / Hacia el después.” Clara Pellegrini (4)

Ante el negro muerte poner el azul celeste del jacarandá MariaElenaWalshiano.

“Tantas veces me mataron / Tantas veces me morí / Sin embargo estoy aquí resucitando
Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal / Porque me mató tan mal / Y seguí cantando” María Elena Walsh, Como la cigarra.
Y entre saludos y conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, queríamos compartir versos que nos ayuden a seguir latiendo.

Notas:
1- Violeta Parra, de su canción Gracias a la Vida.
2- Clara Zetkin, (Artículo ‘Lenin sobre la cuestión femenina’, 1920). (Fuente: Web del Día Internacional de la Mujer. Biografía y artículos de Clara Zetkin en Marxists Internet Archive).
3- De Las dos naranjas, Edith Vera.
4- Clara Pellegrini, de su libro Lo que queda, Ediciones Argos, Cba. 1994

Cualquier sugerencia es bienvenida: aynilibros@gmail.com , gracias.

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