«Los autos bajan a toda velocidad por el Caracol. Había un niño sentado en el local de al lado en la vereda…realmente fue un milagro que nadie saliera herido», comentó una de las dueñas del lugar a este medio.
«Ojalá sirva para que la Municipalidad pueda colaborar en poner reductores de velocidad».
«Ya tuvimos accidentes antes. Realmente fue un milagro que no hubiera heridos. Agradecemos nos ayuden a pedir por mas medidas de seguridad en la calle», comentó la vecina.
Intervino la policía y los bomberos sin reportarse víctimas ni lesionados.






